Misoprostol y aborto

El misoprostol es un fármaco que se utiliza para una gama muy amplia de condiciones médicas, su uso principal era como tratamiento y prevención de la úlcera gástrica. En la década de los 90 se empezó a utilizar el misoprostol en ginecología y obstetricia en la inducción de las contracciones para el parto, acelerar la maduración cervical, para el tratamiento de hemorragias post parto o post aborto espontáneo y para el aborto temprano.
Actualmente el misoprostol es un medicamento legalizado en más de 80 países del mundo que se aplica en la interrupción del embarazo temprano, es decir antes de las 12 semanas de gestación. El misoprostol es un fármaco económico, seguro, fácil de transportar, no requiere refrigeración por lo que puede mantenerse a temperatura ambiente aún en climas cálidos, por esto es que el misoprostol ha sido aprobado para uso en países en vías de desarrollo.
El misoprostol es conocido en muchos países con el nombre comercial de cytotec. El mecanismo de acción del misoprostol como abortivo es la producción de contracciones uterinas similares a las experimentadas al momento del parto, por medio de estas contracciones se expulsa el contenido total del útero sin la necesidad de utilizar otro método para abortar como el legrado uterino.
Cabe mencionar que existen otros medicamentos que se pueden utilizar en conjunto con el misoprostol, los esquemas combinados de mifepristona o Metotrexato son muy efectivos también en la interrupción del embarazo, aunque el misoprostol solo garantiza el 98% de efectividad.
Es muy importante para todas aquellas mujeres que desean realizarse un aborto que consulten a un médico antes de elegir el misoprostol pues, aunque tiene pocas contraindicaciones es necesario realizar pruebas de alergia a las prostaglandinas, antecedentes de anemia, enfermedades vasculares, trastornos de la coagulación o embarazos ectópicos. Igualmente si existe un Dispositivo Intrauterino es indispensable retirarlo antes de iniciar el procedimiento.
Los efectos secundarios del misoprostol son los asociados con el aborto. El sangrado y los cólicos abdominales son un poco mayores a los producidos por un periodo menstrual muy abundante o a un aborto espontáneo.
Otros efectos del misoprostol pueden incluir náuseas, vómito, diarrea, mareos, dolor de cabeza, dolor pélvico, escalofríos, fiebre y erupciones en la piel. El médico puede recetar paracetamol o ibuprofeno para disminuir un poco las molestias ocasionadas por el uso del misoprostol aunque una vez más se recomienda no automedicarse.

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